Esto va muy rápido

Ayer salí a tomar algo.

Mayo en Madrid es esa época maravillosa en la que, si no reservas terraza con tres semanas de antelación, acabas cenando de pie junto a un contenedor.

Conseguí una mesa coja.

Pedí una ración de calamares que parecían neumáticos de camión.

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Y me quedé mirando al camarero.

El pobre hombre llevaba seis platos en el brazo izquierdo, sorteaba a un perro salchicha y le pedía la cuenta a una mesa mientras le gritaban otra comanda desde la barra.

___¡Oído cocina, marcha una de bravas!

___Paco, que las bravas eran sin picante para la niña.

___¡Pues ahora le quito el picante soplándole, no te &%$%!

El bar estaba colapsado.

No daba más de sí.

Daba igual que Paco corriera más, que gritara más o que sudara la camisa.

El sistema había llegado a su límite físico.

A veces nos pensamos que las empresas y las personas funcionamos así, mejorando un dos por ciento cada día a base de echarle ganas.

Hasta que llega el verano, la terraza se llena y el camarero revienta.

Pero esta semana he descubierto que las máquinas no sufren el síndrome del bar colapsado.

Ellas no mejoran poco a poco.

Ellas, cuando se saturan, simplemente cambian de dimensión.

Como lo que acaba de hacer Google.


Google abre su propio parque de atracciones

En el Google I/O de esta semana, los de Mountain View han decidido que ya basta de hablar de ventanitas de chat.

Se acabó lo de pedirle que te redacte un mail corporativo infumable.

Hemos pasado de las herramientas de IA a los entornos de IA.

Básicamente, Google quiere que vivas dentro de su Matrix.

Han presentado Gemini Omni.

Hasta ahora, la IA era un Frankenstein.

___Usa este modelo para el texto.

___Ahora copia esto y llévalo al generador de imágenes.

___Ahora exporta y abre la app de vídeo.

Omni hace todo a la vez dentro del mismo sistema.

Le hablas una vez y el bicho busca, piensa, edita, diseña, anima y simula entornos físicos.

Entiende el espacio, el tiempo y el movimiento.

Le describes una idea y te monta desde una escena de cine hasta un juego interactivo.

Y para que no tengas que estar pegado al monitor, han sacado Gemini Spark.

Es un agente autónomo que vive en una máquina virtual en la nube.

___¿Qué significa eso en cristiano?

___Que trabaja mientras tú duermes.

No necesita que dejes el ordenador encendido.

Se mete en tu Gmail, tu Sheets y tu Calendar, organiza eventos y genera archivos de forma proactiva.

Es el fin de los asistentes reactivos.

Y la joya de la corona: Gemini 3.5 Flash.

Procesa casi 1.500 tokens por segundo.

Es cuatro veces más rápido que la competencia.

Pero el verdadero bofetón en la mesa ha sido técnico.

Ha batido al Opus 4.7 de Anthropic en su propio protocolo, el MCP Atlas.

___Anthropic inventa las reglas del juego.

___Google viene y las juega mejor.

Para sostener este monstruo, Google usa sus propios chips TPU de nueva generación.

La competencia va a tener que sudar sangre para seguir el ritmo sin esa infraestructura.


Esto va demasiado rápido (Product placement aquí)

Mientras Paco intenta sacar las bravas y Google se inventa agentes que no duermen, las empresas reales siguen sin saber por dónde empezar.

Mucho vídeo de YouTube con la boca abierta, pero poca utilidad.

Por eso, hago esta publi, me he cansado de ver cómo se quema presupuesto en teoría estéril.

He preparado una formación 100% práctica para directivos y responsables de equipo que quieren aprender a usar la IA en el negocio real.

Sin tecnicismos absurdos.

___¿Y cuándo empieza?

___En unas semanas. De momento solo estoy viendo si hay interés real.

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La IA no es un juguete de fin de semana.

De eso va esto.


El día que la IA dejó de aprender (y empezó a «comprender»)

En 2022, un grupo de ingenieros de OpenAI se topó con un fantasma en la máquina.

Estaban entrenando a un modelo pequeño en matemáticas básicas.

Le dieron solo un tercio de las respuestas.

Llegaron al examen número 500.

El modelo clavaba las preguntas que ya había visto.

Pero ante cualquier problema nuevo, fallaba la mitad de las veces.

Básicamente, estaba empollando de memoria.

Cualquier profesor sensato le habría dicho que lo dejara.

Cualquier empresa habría apagado el servidor para no gastar luz.

Pero decidieron dejar la máquina encendida.

Pasaron miles de exámenes más.

Y de repente, en la vuelta número 12.000, pasó algo rarísimo.

Sin avisar.

Sin mejorar poco a poco.

La precisión saltó al 99% en los problemas nuevos.

___¿Qué ha tocado?

___Nadie ha tocado nada.

Lo llamaron «grokking».

Un paper reciente de Yale ha destripado qué pasó dentro de ese cerebro de silicio.

Resulta que el modelo no estaba estancado.

Estaba ordenando el piso por dentro.

Rompiendo conexiones absurdas.

Creando circuitos nuevos.

Descubrió por sí mismo las transformadas de Fourier para resolver las operaciones.

Sin que nadie se lo programara.

Es una transición de fase dimensional.

Como el agua que se enfría, se enfría, sigue pareciendo agua y, de golpe, se convierte en hielo.

Esto rompe por completo la narrativa oficial.

Nos pasamos el día intentando predecir cómo va a mejorar la IA basándonos en gráficos lineales.

Y resulta que la IA no aprende de forma lineal.

Aprende a saltos corporativos.

Puede parecer que un modelo lleva meses tonto.

Y mañana, de madrugada, da un salto cualitativo que te deja sin trabajo.

Da un poco de vértigo, la verdad.


MIX DE BREVES

El informático de 1.100.000 dólares

Cursor está pagando esa burrada a ingenieros.

Pero ojo, no es para que piquen código.

Su trabajo es gestionar a docenas de agentes de IA que programan en paralelo mientras ellos se toman un café.

El ser humano solo diseña el plan inicial y revisa el resultado.

El resto es automático.

El hacker de 35.000 dólares

Apple se gastó 2.000 millones y 5 años en crear un sistema de seguridad perfecto (MIE) para sus nuevos chips.

Recuerda: P E R F E C T O

Spiler: F A I L

Querían acabar con los hackeos en iOS.

Pues bien, una firma de seguridad usó el nuevo modelo Mythos Preview de Anthropic y tumbó la protección en 5 días.

Un exploit así vale millones en el mercado.

A ellos les costó cuatro duros en llamadas a la API.

El abogado más barato del mundo

Anthropic ha lanzado claude-for-legal.

Es una herramienta de código abierto y totalmente gratuita.

Te revisa contratos, redacta respuestas legales y monta tablas para juicios en minutos.

Tiembla, Aranzadi.

El despilfarro de los tokens

Peter Steinberger, creador de OpenClaw, se ha gastado 1,3 millones de dólares en tokens en solo 30 días.

Tiene a cientos de agentes revisando código, vigilando la seguridad, analizando reuniones y creando actualizaciones de software de forma autónoma.

Dice que quiere ver cómo se haría software si el coste del cómputo no importara.

Spoiler: sale caro.

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A veces nos obsesionamos con el camarero que corre de más en lugar de rediseñar la cocina.

Da igual si entiendes el grokking, las TPUs o la orquestación bayesiana.

El bar ya se está llenando.

Y lo inteligente no es quejarte del calor, sino aprender a automatizar las comandas.

Espero que estés teniendo una semana productiva, de esas en las que las cosas salen a la primera.

Un abrazo,

P.D.: Microsoft ha cancelado las licencias internas de Claude Code para meter a sus ingenieros a usar GitHub Copilot CLI y ahorrar costes. Al parecer, ni el gigante tecnológico más grande del mundo se libra de la bronca del director financiero antes del cierre del año fiscal. En todas partes cuecen habas (y se intentan ahorrar unos dólares en licencias).

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